¡Un grito de libertad y una carcajada cínica de felicidad!

Se terminó el fin de semana. Cuando llegas a los 36, ya todos los primos se empiezan a casar y yo no se si se les va antojando o la misma familia los va orillando, el caso es que una vez que se casa el primero, se prende la mecha y empieza la carrera de relevos. Ja, ja.  Cuando de pronto la vida te lleva a cruzar la calle y a empezar a ver todo desde otra perspectiva, otro entendimiento, otro cristal, ¡que perfecto y claro se  ve todo!
La felicidad de la gente se contagia y los sueños se comparten. Entonces empieza el verdadero camino de la astusia, el ingenio, la libertad y la flexibilidad para hacer que lo que llaman “matrimonio” se convierta en lo que cada quien soñó y construya su única e incomparable relación.


¡Flexibilidad! Gran palabra chiclosa y y pegajosa que hace que las cosas no se rompan y las alegrías continúen.
En una familia relativamente, aparentemente conservadora, todo comienza a cambiar con el paso de los años. Los niños crecen y desarrollan su personalidad, los adultos lloran y se enojan mientras lo van comprendiendo y aceptando y después, todos juntos van celebrando el haber logrado hacer de las diferencias una maravillosa familia unida.
Habremos unos que no nos casaremos bajo las leyes de la iglesia porque no aceptan 2 trajes ni dos vestidos ¡todavía! Pero eso es lo de menos. El compromiso de felicidad compartida, de libertad para coseguirlo está dentro de cada ser humano. ¡La fiesta, el bodorrio, el desmadrito, ese se lo avienta cualquiera! Ja, ja.
El caso es que yo vengo llegando de una boda en la que obviamente ya no me preguntan lo obvio porque feliz lo contesto, ja, ja, ja. Y sin embargo, si me dijeron al entrar: ¡Bienvenido Chavo, que gusto que hayas venido y acompañado. Como siempre, pon a bailar a todos y que empiece la fiesta!
Y bueno, la fista empezó, el amor se celebró y pasadas las copas y la noche, en la elegría total, se vieron bailando parejas de trajes y de vestidos. Al final, cada quien regresó o se fue a donde más le gustaba estar, pero la flexiblidad y la esencia hicieron un festin maravilloso de la apariencia.
¡Que buen grito de libertad!
Y llegando me encuentro con este video.
Por fin se atrevió este pelao a hacer lo que ama, a decir lo que cree  y a ser quien es. Ahora si le auguro un gran éxito. Ah, y también logrará ventas, fama y reconocimiento…
Muchos hen facebook han alegado en contra de este video, yo alego a favor del sentir de cada ser humano. ¿La razón? ¿Quién la tiene? Mmmm…
¿Qué prefieres, ser feliz o tener la razón?

¿Ya gritaste lo que has querido?
¿ya te aventaste tu primer carcajada cínica?
Chavo.

4 comentarios sobre “¡Un grito de libertad y una carcajada cínica de felicidad!

  1. A mi me encanta el esfuerzo de @ChristianCha , me gustó el vídeo y la canción, aunque para ser sinceros no tiene la graaan voz pero pues le echa ganas. Esteee y pues si, se ven algunos excesillos ahí en el vídeo medio insinuados. Pero la verdad soy poco espantable. ñ_ñ

  2. No hay nada como celebrar el amor y la vida misma!!
    Y compartir esa promesa de amor, ese compromiso, con los primos que se casan, o los amigos… De vdd que se contagia!!

  3. Wow!! mil veces wow. Por qué no conocía este video? Me encantó. Está súper. Christian se toma su buen vaso de Leche Fría sin remordimientos ni complejos. Excelente!!

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