Carreterazos de vida…


Y por ahí vamos todos los días avanzando, descubriendo cosas, encontrando nuevas emociones y manteniendo el tanque de leche fría bien lleno ´pa no quedarnos parados a medio camino… ¿O para poder pararnos cada que queramos?
La única cosa es no dejar de poner atención a la belleza del paisaje. Un paisaje de día y de noche, cada uno con su encanto muy especial.
De día se disfruta el verde de nuestros sueños, el azul de la nostalgia, lo blanco del recuerdo y la lluvia sobre los hombros, el sol de una mirada, el calor de una caricia y el viento del desencuentro.
Cada persona que aparece en nuestra vida nos deja algo y a la vez se lleva un poco de nosotros, siempre por una maravillosa razón. Nos despiertan emociones y sentimientos quizás olvidados, abandonados a media carretera. Esas personas suelen ser los faros en el paisaje de la noche y una luz que vuelve a acompañarnos haciéndonos más seguro el camino y la llegada, permitiéndonos ver lo que sin ellos, no podríamos haber visto y disfrutado en el viaje.
Lo más curioso es que por lo general nunca llegan a enterarse de lo que hicieron en nuestras vidas. Uno recuerda más a la gente no por quien es sino por lo que despertaron dentro de nosotros.
Hoy me veo manejando de noche, escuchando una música tranquila pero con cierto rítmo y guitarras, disfrutando de un clima cálido, sintiendo el aire que entra por la ventana y la nostalgia que empaña el parabrisas. Pero se que el viaje es seguro, el tanque de leche fría está lleno. Voy con mucha atención mirando fijamente las líneas blancas de la carretera gracias a esos faros de los que hablaba  y descubro la continuación del camino al tiempo que subo y bajo la velocidad intentando no meter freno para no quemar emoción.
Huele a humedad, a tierra mojada, veo luciérnagas en la noche y se escuchan las ranas. Quizás sea porque acaba de terminar de llover…
Me enderezo en el asiento, subo el volúmen del radio, bajo más la ventana, saco la cara, siento el aire en la frente y el corazón se reconcilia con el alma…

¿Cómo es tu camino?
Chavo.

4 comentarios sobre “Carreterazos de vida…

  1. Mi camino?, mi camino es recto sin ninguna cambio de clima, pero no me gusta seguir en linea recta, y prefiero entrar a la terraceria, y disfrutar el verde del camino cuando ando en la montaña, lo azul en la playa y cuando el camino se queda sin paisaje veo en las nubes lo blanco. Me gusta en mi trayecto disfrutar mucho del calor, y que en momentos me llegue el viento. Creo que es muy importante disfrutar de todos los factores que te brinda cada trayectoria, y cuando el camino no te guste, y veas muchos letreros de retorno, piénsalo, y ve que si sigues por en ese camino llegaras mas pronto a tu destino.

  2. Uff!! cuanta verdad, cuantos caminos recorremos por nuestra vida, cuantas vidas pasan a nuestro lado, y cuanto aprendizaje vamos adquiriendo conforme vamos avanzando, aveces el camino esta solo, pero es para recordarnos que nosotros podemos recorrerlo así, aveces siendo un faro de luz en la vida de los otros, a veces siendo solo un receptor de esa luz, girando al ritmo de este vals llamado “vida”

  3. hoy tengo 24 años y hasta el año pasado mi camino era recto y tranquilo, hasta q decidi un poco a desviarme y queres apresurar mi paso, pero con todo lo q he pasado hasta hoy desde q cambie mi camino otra vej vuelvo a mi camino recto y tranquilo hasta q me aburra..jeje pero en fin todo tranquilo y la proxima vej ya no correre volareee…………………..

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