¿De tres en tres…?

Todo el día experimentando un sentimiento, una emoción que no conocía o no recordaba. Un día que comenzó a las 12:00pm a cortina cerrada después de una noche larga e intensa, después de verme envuelto en una sorpresa que de forma extraña y sorpresiva, dentro del cáos de mi mente, provocó al corazón. Aún existen restos de la noche tirados alrededor de mi cama, aún veo colgada a la luna entre el sueño y la almohada. Este es el instante en el que me vengo dando cuenta; siento la piel despierta, húmeda, callada y gritando a la vez. Se me ha ido todo el día en pensamientos pero me siento vivo esta noche, con la sonrisa, la nostalgia, el miedo, el anhelo, la tristeza, la emoción, el sentimiento, la ilusión y la frustración palpitando. Todo eso que somos y que nos recuerda que estamos vivos.
Haciendo un recuento de mis sonidos y silencios de los últimos meses, debo reconocer que los años han comenzado a hacerme muchas preguntas, que empiezan a pedirme explicaciones y yo me hago chiquito con la mirada insegura de un niño en su primer día de clases, tratando de contestar. Doy más justificaciones que explicaciones, pero nunca he sido más honesto y libre al hablar y sentir. En cierta forma y en el buen sentido, puedo decir que ya me he rendido. Hoy  vivo ondeando mi bandera blanca y me he retirado de la trinchera. Hoy sólo queda el recuerdo del tiroteo y la guerra que duele, pero el haberla vivido y saberme de pie, al mismo tiempo me sana y me hace más fuerte. Sin embargo, esa fuerza siempre necesita de la debilidad y la fragilidad del amor.

Noches de tres… de tres historias, tres preguntas, tres caminos y en mi una sóla conclusión: un sólo sentimiento. ¿Cuántos disfraces tendrá el amor? ¿Cuántas mentiras más seremos capaces de imaginar para  seguir sintiendo y creyendo? ¿Cuántos juegos más inventaremos por el puro afán de un instante de sueños?

Y aunque aprendemos a no ponerle nombre a lo que vivimos, aún así, al anhelo no se le engaña. Él no está hecho de razones sino de emociones, y querer matarlo es peor que ver morir al cielo.
Ojalá hubiera más gente “vidente”, de esa que no se queda con lo que ve a simple vista, de esa que sabe perderse en tus ojos y logra encontrarte. Ojalá la curiosidad fuera más grande y el miedo más chico… porque nunca falta el deseo.

¡Cuánto interiorizar y darle vueltas a las cosas! Pero no puede uno dejar de sentir y al mismo tiempo, de reconocer que cuando hay alguna magia, alguna química, algún sueño en sincronía, este no duda en manifestarse. Si hubiera sido así, segúramente no estaría aquí sentado escribiendo. La química compartida del amor no conoce el silencio. Sin embargo, estas son nuestras historias, nuestras noches, nuestra vida, el material que termina dándole forma a nuestra sonrisa y la ilusión que podemos inyectarle a cada nueva mañana.

“Leche Fría” para despertar, para neutralizar el sabor agridulce y para bañar al deseo.

@salvadornop

Salvador Núñez.

P.D

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No se puede traicionar a la “Leche Fría” cuando la llevas por dentro…

Esta relación que empiezo a tener con las letras empieza a volverse codependencia. ¿Será porque saben reflejarme y en ellas me calmo? No se. Quizás sea una cita con el destino que se ha postergado  por alguna razón…
Cada día creo entrar más en el sentimiento melancólico y el tinte bohemio de quienes escriben, de quienes cuestionan y alegran, de quienes viven en sus letras y con las cualesm el aire hace eco. Un eco que resuena en los sentimientos y las emociones de todos aquellos que necesitan escucharlas, de quienes explotan en su sentir pero no tienen la capacidad de expresarlo, de echarlo ´pa afuera. La música, la lectura, la fotografía, todas las formas de arte se vuelven una ventana para los que nos descubrimos artapados en un cuerpo y a veces asfixiados en nuestra propia piel; una piel que nos pide tanto y no se pone de acuerdo con la mente. Sin duda, esta sensación de frustración y a la vez de “placer masoquista” es la que nos envuelve en una burbuja que termina siendo la bocina de nuestros adentros. Porque no cualquiera se atreve a desnudarse por dentro y mostrarse a los demás. Personalmente me parece curioso, para mi es algo tan natural e inevitable y por eso me cuesta trabajo comprenderlo. Sin embargo, confieso que quisiera también desnudarme más seguido por fuera delante de otros ojos, otras manos, otros deseos e ilusiones silenciosas. Todos tenemos dos partes y gracias a ellas estamos completos. Pocos logramos reflejar ambos lados de nuestra personalidad, ambas necesidades del alma y ambos caprichos del corazón. ¿Cuál es el secreto? Desidentificarnos de la “aparente razón”. Créanme que no resulta ser cosa fácil, sin embargo, este se vuelve nuestro único refugio de paz y consuelo, nuestro propio universo y la única entrada al infinito de la mente. No se si dentro de mi se haya suscitado un reto, un descarado debate entre la razón y la emoción, entre lo “correcto” y lo “real”, entre lo “humano” y lo “animal”. El caso es que las letras son la llave que abre todo lo que hay en mi: pasión, ilusión, frustración, deseo, morbo, sexo y una orgía de pensamientos y sentimientos desesperados por encontrar salida y más que eso, consuelo y saciedad. Porque no hemos de negarlo; necesitamos también cubrir nuestra cuota de “supuesta suciedad”. ¡Qué divertido es jugar a lo “bueno” y “malo”, a lo “correcto” y lo “incorrecto”. De no ser así, la vida no tendría morbo, no tendría sabor, sería tan monótona y aburrida… Así que juguemos con nuestros prejuicios, nuestros límites, nuestros retos. Pongamos sobre la mesa o sobre la cama, toda creación de nuestra mente, de nuestros deseos contenidos o insatisfechos y con ellos hagamos una fiesta de esas que nadie olvida y que todos callamos. ¡Wow! ¡Cuánta falta me hace una de esas! ¿Y  a ti? Porque aquí no sólo se habla de lo que yo siento, sino de lo que tu piensas cuando me lees, de lo que tu callas mientras yo cuento, de lo que todos buscamos y pocos encuentran. La calle está llena de gente en  plenas fiesta de la independencia de México y heme aquí encerrado tratando de encontrar salida a todo lo que siento. Porque estoy convencido de que la libertad la llevamos por dentro. Sin embargo, no miento. Quisiera estar allá afuera revolcandome en una mirada y otro cuerpo. Pero no lo he encontrado, no me he tropezado con él todavía. Y miren que he caminado bastante. Sin embargo, eso mismo me ha enseñado a disfrutar sin estar buscando tanto. Un vez más, hablando de esto, me debato entre el destino y mis débiles deseos. Si, son débiles, porque si fueran más fuertes ya me los hubiera topado a la vuelta de la esquina. ¿Pero qué se le va a hacer? Uno vive con lo que tiene y todos esperamos llegar a tener más… Pero eso no importa mientras enfrentemos nuestra realidad con una sonrisa y un descarado desenfreno. ¡Calma! Segúramente nos toparemos con algo que cambie nuestro rumbo para siempre.Volteo y veo dos cosas: la marca de mis dedos y mis labios en mi copa y el precio a pagar por este placer de “sentir” y “decir” que va dejando en ceros la botella de vino. ¿Por qué bebemos? Porque es más fácil quitar el cochambre de nuestra personalidad con este bendito veneno. Y no estoy diciendo que sea lo “correcto”,  pero si afirmo que es lo “necesario” . A mi me funciona. Tengo una vida, la vivo y la agradezco cada mañana, pero eso no implica que muchas veces me estorbe, me incomode al grado de sacarme lágrimas y más tarde, termine sonriendo. Porque muchas veces no nos reímos sólo de lo “chistoso” sino de lo “inevitable” y ese es el espíritu de “guerreros” que transforma nuestra “actitud”.

No quiero dejar de escribir, pero los silencios nutren más que las palabras… De anemia no pienso morir pero si de una sobredosis de ” mi mismo”, de placer y de maña.
¡Qué risa! Hace poco me bautizaron en “Twitter” como “el hedonista”. Y cada día me siento más identificado con el término. Pero ese es un “paquete grande” (como a todos nos gusta…) Ja, ja. Porque el chiste no es buscar la belleza en todo, sino encontrarla.

Me voy a seguir escribiendo, no en la cabecera de la cama, porque todavía no tengo. Pero si en la espalda de una piel que no veo, pero que si imagino y tiene el poder de excitarme y recordarme de lo que estoy hecho.

Si, hoy no hablé de “Leche Fría”, pero a veces es necesaria la traición para mantener la emoción latente.  Sólo hay que aprender a asumir el riesgo. En el fondo de lo que soy no hay tal traición, porque “Leche Fría” es lo que corre por mis venas y lo que se hincha haciendo inevitable un orgasmo de “identidad”.

¡Salud!

P.D
Si existieras, si te tuviera aquí, en este instante correría a tus brazos y te deleitaría con todo lo que somos capaces de sentir…
Y yo me conozco, todas estas letras tomarían forma de canción. Te sigo esperando…

 

Salvador Núñez.
@salvadornop

A servir la “leche fría” desde otra jarra y una nueva piel: la mía.

Apenas hace unos días y unas noches, como toques de electricidad, empezaba a sentir descargas de Leche Fría. Pero no con la fuerza suficiente para hacer arrancar el motor de nuevo. Minuto a minuto, cuando se cuelan los silencios en la piel, se llenan de blanco los sentidos. Entonces el cuarto comienza a inundarse y yo a nadar en él con el deseo de ahogarme y dejar de pensar para poder sentir.

Distinta ubicación, paredes diferentes, una atmósfera nueva en la que hoy estoy parado y en la que comienza a ser fácil sumergirme y soltarlo todo. Cierro los ojos, me quito la ropa, enciendo la piel, apago la luz y entro a la calle del deseo, de la nostalgia de la pregunta de los sueños en donde corren ríos de “leche fría” que calman y quitan la sed, que lubrican el corazón y la piel.  Me exploro por dentro y encuentro la ilusión intacta, me lleno de calma y sigo nadando, sigo flotando en este espacio que empiezo a sentir mío y al que empiezo tambien a entregarme. Porque así somos todos; nos damos y nos compartimos cuando logramos vencer el miedo, cuando nos sentimos tan llenos y completos que no nos importa que nos roben de a poco.
Estas nuevas paredes me saben más a mi que las anteriores, se ven más como yo, como soy y como me siento. Por lo mismo, me es más fácil viajar hacia adentro. No hay prisa, no hay personajes pero si hay un alma empapada, un alma caminando debajo de la lluvia con los pies limpios de tierra mojada y los pulmones contentos del olor a humedad de mi propio cielo y mi propio tiempo.
Al fin me siento sólo, completo. Al fin puedo leer mis propias letras y empiezo a armar nuevas oraciones. Las noches me susurran al oído sólo por coquetear, porque saben que pueden gritarme si quieren. Mi almohada y las sábanas son de confianza, lo saben todo, no les oculto nada. Es más, les pido permiso para explorar los mundos y los muslos de otros cuerpos. A veces imaginarios, a veces de carne y hueso. Aunque no he querido imaginar mucho últimamente… Ja, ja.

Blanco: un color que me vuelve “neutro”, que me calma y me excita, que me eleva y me hunde, que me sabe a “completo” y por lo mismo, me busca.
Dos buróes blancos lechosos llegaron a mi de la nada y en este todo, se encienden y me provocan a sentir, decir y escribir. (Esta relación morbosa con las letras cada día me sienta mejor)
Un espejo; un espejo que aún no encuentra lugar porque ha preferido viajar a cada rincón para reflejarlo todo…  Y un reloj que conservo desde niño y que no funciona. O más bien es demasiado perfecto, no me da la hora pero me da recuerdos, momentos. Si, hay unas cuantas cosas más a mi alrededor, pero por el momento me las reservo para dejar siempre un aire de misterio. Porque por más poca ropa que usemos, siempre debemos conservar para nosotros un secreto.

Me da risa, esto está pareciendo la versión futurista de la canción de Cri-Cri… “Di por qué, ¡dime abuelita!” Ja, ja. Pero versión porno… ¡Vaya! ¡por lo menos!
Salto del placer a la risa porque me he construído un puente perfecto, porque no le encuentro sentido a uno sin la otra.
Empiezo a sentir el bajón, el efecto de la “leche fría” se está metiendo al cajón. Pero esta noche se han servido los primeros vasos sólo para mi y para poder salpicarlos un poco.
Gracias por esos 5 sentidos, por el tiempo que se toman para leer mis momentos y por ese deseo de sentir. Gracias por hacer de este blog una orgía de emociones, recuerdos y sensaciones.

Salvador Núñez.

¡Salud!

¿Leche Fría a videoblog? ´Pa que cuaje mejor el cachondeo…

Y bueno, con esto de que uno se va soltando cada vez más (porque la #LecheFría es altamente adictiva…),  se me ocurre que es buena idea irnos llevando los contenidos de este blog y lo que vaya surgiendo en este tono “fresco-cachondo” a videos. ¡A ver que pasa! ¡Esperemos que no termine en “radio-novela” o más bien, “vlog-novela porno”!  Y si sí, ¡pues ya qué! Ja, ja.

Pero dejen debajo de los videos, en el canal de Youtube,  sus comentarios de todo tipo y en el tono que quieran. ¡Interacción por favor! Porque ´pa hacer cosas sólo… ¡se me ocurren otras ideas!

¡Que de vez en cuando se vea, se escuche y se sienta la “Leche Fría” !
Ya voy por el cuarto video en mi VideoBlog.  Aquí se los dejo. ¡No olviden suscribirse al canal!

¿Qué tan creativos son para hacer que el amor siempre encaje…?

Curtido de “Leche Fría”. Si, duermo con ella en el buroe y me gusta compartirla…

Se siente bien sentarse a contar cosas que cada vez fluyen más fácil. No es que en el pasado haya sido hipócrita o mustio, lo que sucede es que conforme pasa en tiempo, todos nos vamos sintiendo más cómodos siendo quienes somos. Pero hasta para eso hay que dedicarnos tiempo y espacio. Conforme nos van cayendo veintes en la vida, vamos siendo capaces de jugar a más cosas y de divertirnos con ellas. Vaya, van surgiendo de manera natural y de la misma forma, las vamos experimentando. ¿Cuántas cosas no te atrevías a decir y hacer hace tiempo y hoy las haces con la mano en la cintura o con una mano por delante y la otra por detrás? Ja, ja, ja. Que rico es atreverse a hacer todo lo que uno siente y darse cuenta que en la vida no hay límites ni reglas, sólo consecuencias. ¡No se puede andar por la vida con miedo a expresar quien uno es ni lo que va surgiendo de manera espontanea! Sacar eso es lo que nos da frescura, identidad y cachondería. Hasta el más mocho quiere estar cerca de una persona libre, atrevida, descarada y feliz. Todos quisieramos siempre traer con nosotros un buen vaso de “Leche fría” para darle un buen trago y atrevernos a ser nosotros mismos disfrutándolo. Todo es simplemente el enfoque que le damos a las cosas, la manera que tenemos cada uno de pensar y sentir. Y cuento todo esto porque veo los cambios que han habido en mi los últimos años que he estado escribiendo mis blogs y haciendo videos. ¡Leo los primeros y me dan una hueva espantosa! ja, ja. Debo reconocer que siempre he sido yo y he vivido al tope cada momento en mi vida, que siempre he compartido lo que a mi me ha funcionado y que he podido identificarme con mucha gente en cada etapa. Lo que me da risa es que cambio tanto, que la gente que me va siguiendo conforme pasa el tiempo es muy diferente. Me pregunto si me seguirá viendo y leyendo la gente que lo hacía hace 3 años, cuando hacía todo bajo el nombre de “Chavo Nueva Tierrra”. Muchos de ustedes ni siquiera saben lo que es eso. Ja, ja, ja Créanme que la esencia no ha vambiado pero si he aprendido a divertirme mucho más y a compartir cosas a mi manera y en mi “propio” estilo.

“A mi me gusta la risa, la cachondería, la cosa sexosa, honesta, intensa y a la vez liberadora”.

Hace unos días acabo de empezar un VideoBlog nuevo en el que voy a retarme a mi mismo. Si, ahora que me siento más libre, contento y descarado, voy a empezar a contar en Videos mi “Leche Fría” y mi “Cool Mood”. A ver si no termona esto como “radionovela porno”. Ja, ja, ja Y si sí, pues ¡qué rico! “Cuando saco mi cámara de video y la computadora, es momento de desahogarme, divertirme, compartir y atreverme a decir cosas”. Nunca me he forzado a nada porque no hubiera sido honesto ni me hubiera sentido cómodo. Pero creo que ahora si estoy listo para subirle 3 rayitas de intensidad o para cambiarle la clasificación a mis relatos. Ja, ja, ja. Ando buscando como poner letreros de “sólo adultos”. Pero adultos niños, divertidos, arriesgados, de mente abierta y amplias libertades. De verdad hagan la prueba y pónganse frente a una cámara a decir lo que sienten y lo que quieren compartir. Al principio no es fácil, después se vuelve un vicio y a mi me ha resultado absolutamente terapéutico.

Lo más rico es la respuesta de tanta gente que piense y siente similar a uno. Siempre lo he dicho: “quitarse la ropa es muy fácil”, pero encuerarse por dentro si requiere de huevos”. Ja, ja Y yo voy a empezar a aumentar mi dosis de estos en cada desayuno porque quiero decir más cosas, quiero sacar más de lo que traigo adentro, de lo que brota solito y me hace sentir tan bien, tan yo. ¿Quieren ver “Leche Fría” en vivo? Pues váyanse suscribiendo al canal de “Youtube”: http://youtube.com/salvadornunezvlog
Hace unos días subí el primer video y ¡me encantó la respuesta de la gente y tantos comentarios! Hoy grabé el segundo para ir calentando motores, pero el tercero será ya el comienzo de una comunicación diferente de mi parte… ¡A ver que sale y a ver quien sale corriendo! Ja, ja, ja. Con que no sea yo, ya la hicimos! Y es que hay tantas cosas que pasan por nuestra mente y nuestro cuerpo… pero nadie las cuenta. ¡Qué rico sería escucharlas!
A mi me encantan esas reuniones en las que se habla de todo con todos. Es tan divertido … ¡Como que el alma y la libertad engordan! En este #SalvadorNunezVlog, voy a invitar a gente que quiero, de esa gente que me gusta porque siempre tiene algo que decir, de esa gente que cuando abre la boca, provoca escándalos, pero a la vez risas, carcajadas y suspiros. Para mi la vida es eso: risas, carcajadas, suspiros y gemidos. Todos lo sabemos, muchos lo sentimos y pocos lo expresamos, lo decimos. ¡Pues aquí les voy! Mi historia de “vlogger”, ha estado llena de Vlogeros que me han inspirado demasiado, que me han ayudado a sacar cosas de mi y eso es lo que quiero hacer yo también: ayudar a más gente a sacar cosas de si mismos y a enamorarse, cachondearse con quienes son. Y así vamos todos en esta vida cibernética, cambiando nuestro mundo, nuestros paradigmas, borrando limitaciones, tirando a la basura prejuicios, uniendo pasiones, sentimientos y corazones, (también las carnes…) Ja,ja, ja. Contgiando risas y provocando uno que otro escándalo. Estas son mis características a partir de hoy. Yo dije que mis 38 años serían mi código de liberación, risa, reflexión y valemadrismo total. Pero un “valemadrismo” que me lleve siempre a ser más feliz, a ser más yo y a fluir más con el mundo para poderlo gozar al máximo, como quiera que se vaya dando.

La gente me motiva, me inspira, me hace levantarme con la ilusión y el entusiasmo de compartir algo nuevo. Y quien decide tomar este camino debe darse demasiadas libertades para tener algo que contar e ir siempre un paso adelante.

Hago un recuento de mis mejores momentos en los últimos años y de verdad que muchos han sido sentados frente a mi computadora contando lo que me ha sucedido, lo que he hecho detrás de ella o casi encima… Ja, ja, ja. Muchas veces las copas o botellas de vino han sido tremendas cómplises y compañeras, y hasta el día de hoy, no se que cruda es más fuerte, si la del alcohol o la del “twitter”, el teclado y el monitor. Ja, ja, ja Y es que cuando las botellas empiezan a verse muy cristalinas, mi twitter va subiendo de color…. @salvadornop. Confieso que en algunas ocasiones he llegado a borrar “twitts”, pero demasiado tarde, ¡porque al día siguiente ya andan volando por toda la web! y sólo pienso: “Qué huevos y qué buen vino” ¡Qué bien la pasé! Ja, ja, ja. También he pensado en ocasiones si esta historia cibernética que tengo cambiaría su tuviera pareja, pero creo que no. La cosa es que voy a necesitar un chamacón bien guapote y bien inteligente ´pa que entienda mi mundo y no me ande limitando. ¡Porque rebeldito siempre he sido! Y yo como pajarito… “Si me amarran las alas, me escapo brincando”. Ja, ja, ja.
Lo que si intentaré es no hacer publicaciones tan largas. Bueno, lo intentaré, no prometo nada. Haré lo que salga solito y de manera natural. Pero los videos no podrán ser muy largos. Por eso siempre haré la referencia, en cada VideoBlog, del nombre de la publicación del blog del que estoy platicando. Es muy curioso, empecé compartiendo un poco de lo que hago en mi trabajo, en mis conferencias o sesiones en corporativos y terminé compartiendo mi vida y mis desenfrenos. Ja, ja, ja. En el fondo no son tan diferentes, pero si son más divertidos. Estoy cansado de ver en la gente tanta teoría “liberadora”, “consciente” y “espiritualoide” pero tan poca práctica. Se ven tan acartonados… Al final, “ser todo esto es atreverse a ser uno mismo con una pinche sonrisota en la cara”. ¡Y yo quiero esa sonrisota en la mía y en la tuya!

Si, ya llevo dos copitas de vino y los dedos no me paran… ¡los dedos! y claro, sobre el teclado. Mejor ya me les “paso a retirar”…. Ja, ja, ja. Esperen el segundo “VodeoBlog” que ya está grabado, y el tercero…. que tendrá que subir de tono y clasificación. Espero poder grabarlo mañana.

Los vasos de “leche Fría! son como la vida… ¡se tomar de golpe y hasta el fondo!

¡Salud!

Salvador Núñez.

Tarde lluviosa, ventanas empañadas y empapadas…

Un vinito, música y una tarde lluviosa. Unas chelas, música y un día de sol. Una mañana, música, leche fría, tu y yo.
Y volar y volar, y sentir y sentir tocándote sin hablar, oliendote casi sin respirar, sin perderme un solo instante, un momento de ti… Cerrar los ojos, viajar hasta el mar y flotar, sentir los rayos del sol calentandome la piel y mi cuerpo suspendido en una fuerza tan grande que me hace descansar de mi mismo. Disfrutar solo el hecho de existir y fundirnos. No estoy en el mar, ni siquiera te conozco aún, pero te siento y me siento libre y contento, te imagino y todo el cuerpo se pone alerta, ansioso y sediento.
¿Cuántos momentos de estos nos hemos dado la oportunidad de sentir en la calma de nuestra soledad, en la compañía de nuestros deseos y el delicioso infierno de nuestras bajas pasiones? que son  tan bajas como alto es el cielo. Porque lo único bajo en todo esto es el lugar a donde llevo la mirada cuando te pienso y te encuentro.
Respiro profundo y me llevo demasiado adentro esta tarde húmeda de lluvia detrás de los cristales empañados, empapados, que se parecen tanto a mi…
Que feliz y completo puedo sentirme solo imaginándote, anticipando tu llegada. Porque no me engaño, puedo estar contento sin ti,  pero soy animal de pareja, de manías, de rutinas cambiantes con tal de preservar una sonrisa en los dos, en ti y en mi, en la planta de los pies con las que caminamos, en la palma de las manos con las que nos manoseamos y disfrutamos.
Quiero lluvia en mis pies…
¡Empapemonos juntos!

Salvador Núñez.

@salvadornop

Remojando un “Secreto” en Leche Fría…



En medio de la rutina, caminando las mismas calles, recorriendo deseos y preocupaciones en el mercado de la mente, aburrido del mismo graffiti en las bardas de la cuadra y acostumbrado a dar la vuelta en la tiendita de la esquina casi a ojos cerrados, de pronto tropiezo con la cara y el cuerpo de un “secreto”. Un “secreto” porque en su risa se escucha lo prohibido, porque se le escapa la vida de entre sus cinco sentidos. ¿Te has topado con esas miradas cómodas, frescas, alegres y hasta cínicas que cautivan a cualquiera que se diga de espíritu libre y corazón fiestero? Si, así me considero: viajero de la vida en busca de una pasión sin los limites del tiempo, de una misma sonrisa cada mañana, de la tranquilidad que da ver su cuerpo desnudo entre el vapor de la regadera, mis deseos y la toalla. Que intensidad la mía…,  ¡no tengo remedio ni lo quiero! Ja, ja. Que lejos puedo viajar entre un pensamiento y otro. Justo ahora,  empiezo a escribir sobre un encuentro inesperado y termino en el sueño mas recurrente y deseado. Pero no los confundo.  ¿Cuanto tiempo y espacio existirá entre estos dos pensamientos?

Y camino con el secreto rumbo al campo de los instintos, mientras el aire sopla acariciando los cuerpos sin apagar las pasiones. Avanzamos, nadie pone resistencia.
No es sólo un encuentro de sexos, es una de esas citas más que inesperadas, inevitables. Y lo más maravilloso es que, sin buscar explicaciones,  nos perdemos en el laberinto de la química, el deseo y la vanidad. Yo no le veo nada de malo a esto, me gusta como soy. No me siento culpable ni vacío, me siento libre y vivo descubriendo los misterios del camino.
Secretos… ¿Cuantos secretos has encontrado a la vuelta de la esquina o en los rincones de tu cuerpo sin hallar una salida?
Sin miedo a la vida voy explorando, voy recorriendo, voy conquistando y ganando, porque se que sólo en el miedo pierdo.
Siempre hacen bien este tipo de secretos. Nos hacen ver que la guerra no esta perdida mientras haya encuentros y desencuentros…
Y así se fue, con una sonrisa simple, espontánea y platicando sin tapujos. Esa es la gente en la que yo confío.

“Amo vivir, sentir y contar la vida”.
Es mi forma de agradecerla.

Salvador Núñez.

@salvadornop